Despiertos







19º Domingo durante el año


San Cayetano, presbítero


Para el día de hoy (07/08/16):  


Evangelio según San Lucas 12, 32-48



Contra ciertos supuestos, y ateniéndonos a lo estrictamente etimológico, la utopía no es exactamente cristiana, toda vez que en su raíz  griega -u thopos- significa no lugar. Sin embargo, ello no implica, jamás, el abdicar de los sueños. Siempre hay que soñar, imaginar tiempos y mundos mejores para poner manos a la obra.

La vida es don y misión, y este pequeño lapso de tiempo que somos es todo lo que tenemos, tiempo de crecer, de amar, tiempo de proyectos y esfuerzos. Lo bueno y lo malo, alegrías y tristezas, dolores que parecen interminables, algunas victorias menores, somos este presente en donde se incuba el futuro.

Más aún, el futuro es horizonte del presente concreto, sanguíneo. A pesar de todas las tinieblas, de todas las trampas, de todos los horrores, hemos de erguirnos con humilde valor porque no estamos solos, y porque la historia se fecunda con el paso salvador de Aquél que nos amó primero.

Felices por creer, por el Cristo que está, por el Cristo que volverá, locos felices con todo y a pesar de todo.

Pero cuando el horizonte se pierde de vista, comienzan los problemas. Un presente sin proyectos y sin sueños se agota en sí mismo, y muere como el trigo sin espigas.

El tiempo es veloz y es escaso, y es menester permanecer despiertos. Es imperioso, pero a su vez es una bendición, pues abrimos los ojos porque sabemos que hay una realidad silenciosa que corre caudalosa por debajo de las apariencias y de la bulla mundana. 

Felices porque el Reino acontece aquí y ahora, y porque ese horizonte se ilumina con la firme presencia de Cristo.

Paz y Bien



1 comentarios:

ven dijo...

Gracias, el Reino acontece aquí y ahora, Gracias, un gran abrazo fraterno, buen día en el Señor.

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